1 de junio de 2011

David el gigante

…y al atardecer el gigante murmuraba a la orilla de la cama palabras que yo quería escuchar, y de mis ojos brotaba una lagrima de perdón, que no me atreví a mostrar, retrocedí un momento para darme tiempo y reflexionar, pero al no saber como reaccionar, me quede callado y lo ignore. Y el gigante desesperado por no escuchar respuesta, decido mi vida aplastar.

4 comentarios:

·Cínica· dijo...

Oh, vamos… ¿Perdió? A mí me ha encantado.

-OZ- dijo...

Gracias... no importa ser para la próxima, gracias por el apoyo y por el alago

Espérame en Siberia dijo...

¡Nice! ¡Bravo por ti, encanto!


Mucha luz :D

-OZ- dijo...

Gracias, te agradezco mucho tu comentario :D

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