20 de junio de 2013

Lectura #6 “Doña Bárbara” Rómulo Gallegos

1001 libros que leer antes de morir.
Número en la lista: 320

Este libro llego a mis manos de una forma muy agradable, fue un regalo (intercambio) que me hizo un amigo a favor de utilizar mi credencial de descuento en la librería.

Pero bueno, fuera de todo esto, y agradeciendo el obsequio. Esta historia comenzó difícil para mí, la razón más importante de esto, fue que el lenguaje traslada una forma muy arraigada de la expresión coloquial venezolana, tardé mucho en comprender distintos términos y expresiones de los personajes y de sus actividades hacendarías, pero superado esto, uno va comprendiendo el por qué de su importancia como novela latinoamericana.

Con una fuerza empatada a obras importantes como “Sopa de pollo” o “Baile y cochino” de Cuellar, la Doña Bárbara de Gallegos se convierte en un estudio social de los venezolanos. Criticando, afrontando y satirizando con distintos personajes, el autor nos muestra una novela realista donde se conjugan pensamientos religiosos, políticos, místicos y rituales de tiempos sabaneros, una historia donde las aspiraciones carnales y monetarias encubren frustraciones sociales como la desigualdad, el machismo y la corrupción. Una novela que fácilmente nos permite acercarnos un poco más a estos pequeños detalles, que no solo logra definirnos como pertenecientes a una nación, sino como seres con identidad latinoamericana.

Novela traducida por lo menos a nueve idiomas, e ilustrada de manera maravillosa por Alberto Beltrán, mexicano egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP-UNAM) es una obra que te hace disfrutar del chisme y el viboreoobligándote a aceptar que eres más parecido a los demás de lo que uno quiere creer.

Sin más que agregar, les dejo algunos fragmentos a mí parecer curiosos y un par de las imágenes que más me gusto de este excelente libro:

“¿Por qué no se sentirá la propia belleza, como se sienten los dolores?”

“Para las puñaladas, Melquíades, para las bribonadas; Balbino; para los mandados; Juan Primito. Sólo que algunos mandados de Juan Primito eran como puñaladas.”

“… se avergonzaba de haberse entregado a amantes torpes y groseros, cuando en el mundo había otros como aquél, que no podían ser perturbados con la primera sonrisa que se les dirigiera.”

Coplas y pasajes
Los puntos sobre las haches




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