30 de diciembre de 2014

29 de diciembre de 2014

Lectura # 12 “El pozo y el péndulo” Edgar Allan Poe



1001 libros que leer antes de morir.
Número en la lista: 96

Hasta aquí llega el año, Poe, el gran escritor que me enganchó por su crónica, un artista del clima y la mente. Leo el cuento pensando que mínimo abría que agregar a la lista “El corazón delator”, pero esa es mi opinión. Leí al maestro con un sabor bastante amargo como si bebiera café, lo digo como halago. Poe llegó a mí por recomendación, una bella recomendación de alguien importante en mi vida, y me fue sugerido para que cambiara un poco mi perspectiva sobre la forma en que leo, y sí funcionó. Así que para ser honesto está entrada me la guardo, diciendo gracias por el año, gracias por la vida y la compañía, gracias, yo agradecido relatando un poquito de lo siguiente:

Estábamos los dos, buscando, pensando, qué comprar, qué leer, Camus, Poe, Austen, Miller, siendo eso lo de menos, lo importante era nuestra presencia, juntos en una librería discutiendo letras entre palabras cortas por no querer decir te amo, rodeados de papel cultural, de mujeres ostentosas, de trabajadores amargados. Ahí, siendo nosotros, queriéndonos a nuestra manera pequeña e inmadura pero al fin nuestra manera, y así éramos los dos, nosotros dos en una librería, estando estábamos hasta que el libro terminó. Gracias por darme qué leer.

Con esto tan catártico dejo aquí unas citas del tan mentado Poe en el Pozo y el péndulo:

“La sentencia, la espantosa sentencia de la muerte, fue la última frase claramente acentuada que llegó a mis oídos. Después, el sonido de voces inquisitoriales pareció sumirse en el zumbido indeterminado de un sueño”

“Al fin, mi cuerpo quemado y retorcido no tuvo sino una pulgada bajo los pies en el suelo de la prisión. No luché más, pero la agonía de mi alma halló salida en un grito alto, prolongado y final de desesperación. Sentí que me tambaleaba en el borde del abismo y aparté la mirada…”

El corazón delator:

“Repentinamente oí un ligero gemido, y supe que era el gemido de un terror mortal. No era un gemido de dolor o de pesar, no. Era el sonido quedo y ahogado que surge del fondo del alma cuando está sobrecargada de espanto. Yo conocía muy bien ese sonido.”

13 de diciembre de 2014

¿Qué hacen?

De la imagen, el texto, el sexo,
la fotografía, la caída, el tiempo.
De los días, las horas, los miedos,
con pasos, quietudes, sueños.
La mala suerte de la ausencia.

Las noches y las mañanas roncas,
con insomnios de locuras broncas.
Las manos, los infiernos, los enojos.
Rencores, temblores, llantos,
están, no son, desean.

Ya no saben si quieren, qué quieren,
recuerdan, se tocan, buscan lo perdido
en un cuarto oscuro lleno de algo
que en algún momento fue.
¿Es ego, es ausencia?  ¿Son solo ellos?

Quiénes ellos son. Son ellos.


22 de noviembre de 2014

Yo sin dueña.



No hagas caso de lo que escuchas entre mutismos,
son pedazos de un sueño que escapó de mi pensar,
raíces hondas que crecieron en tierra de otros amos
muy cerca de nombres que hoy no quiero recordar.
Mañana tengo que despertar sin su voz, sin sus labios.

Es momento de vivir una ilusión sin la dueña dama,
no quiero bañar con esta sangre una carne ajena.
He decidido vagar muy despacio sobre llana cama, 
con firme idea de borrar imperfecta huella, cadena
que ató el verdadero camino que siempre he querido.

3 de noviembre de 2014

Geografías.

Con gusto los invito a la exposición en la que participo, será agradable conocerlos o reconocerlos por allá. Esta es una de las actividades con las que inicio a despedir el año, un año lleno de muchas cosas que agradecer.

Cartel.


Postal.


23 de octubre de 2014

Hoy sin ruego.

                                     
Hoy clareó el día, las nubes se formaron, los vientos soplaron. Hoy también ellos siguen si estar, sin aparecer. No hablo únicamente de los 43, ellos solo son aquella gota derramada de un vaso lleno de rabia. Yo hablo de todos los que ya no están, de los que tenían nombre, rostro, sonrisa, pensamiento y movimiento, hablo de aquellos que en este día despejado amanecieron muertos, de los que despertaron sin inocencia, de los que son esclavos, reclutados, desplazados, deshumanizados, de esos hablo. De las mujeres y hombres que siendo ya no son, de los caminantes que han perdido su razón, su identidad.

 Aquellos que aparezcan serán héroes por el simple hecho de haber sobrevivido, y los que nunca lo hagan, son hoy, nuestros mártires, porque así lo quiso aquel monstruo ciego llamado gobierno, ese que no habla cuando escucha los gritos, él que sin pensar decide, reclama, exige, aquel que preocupado por sus aviones y terrenos se limpia los dientes con huesos ajenos. Y hoy ese, no se da cuenta de que la nación, nuestra nación es un su mayoría muy joven, muy inconforme, no se da cuenta de que ya no queremos ver partir a nuestros padres, ver morir a nuestras madres, ver venderse a nuestras hermanas, ver desaparecer a nuestros hermanos, ¡hoy!, nosotros somos diferentes, nos declaramos como Mexicanos, seres consientes que no buscan caridad. Nosotros hoy sin ruego ordenamos con lógica y firmeza, la orden de que el gobierno debe elegir entre el infierno y la razón, entre el desorden y la justicia.

Hoy, tiene que ser hoy, aunque mañana vuelva a clarear el día.   

17 de octubre de 2014

Durazna.



Hoy con mi rutina caminar
veo durazna negrura,
es una dama, hermosa cintura.
Mi emoción le busca diálogo
pero en plática no soy análogo.
Es francesa la condenada,
me sonríe desanimada,
agacho los hombros acongojado.
Yo tremendo desdichado,
falto de amor y lenguaje.

14 de octubre de 2014

Sangre Roja.



Las manos están sangrando, los puños están muy apretados, la uñas se entierra en la impotencia del mexicano, ya no queremos llorar, ya no queremos a este monstruo sobre las espaldas  de nuestra geografía. Pero todos lloran, todo llora, como que sufre, como que está sufriendo, se esconden entre el barro, entre los árboles, entre el fuego y el gas, pero todo sigue igual, las voces se están cansando, las piernas se están entumeciendo, los niños están muriendo.

Y es que hoy no es tiempo de confiar, nadie puede confiar en el otro, en el dictador, en ese que se dice preocupado, pero su voz no es trémula, ni siquiera se inmuta, esa bestia dueña de aviones, de armas, de droga, es hijo de los ricos, es padre de los idiotas, ese que nosotros llamamos gobierno, ese que ya no vale la pena.

Hoy solo puedo abrazar a mi hermano, al universitario, al trabajador, al cansado, al que realmente vale la pena, porque él es yo, yo soy él, somos todos, y todos hoy queremos caminar, no con los pies de barro, no con los pies de cera, queremos hoy caminar con los pies de lucha, de justicia, de fidelidad. Somos el presente de un futuro cercano, donde la moral y la ética deben ser replanteadas, porque ya basta, de ser mexicanos, y empecemos a ser Mexicanos, los verdaderos, los mejores. Nosotros.

10 de octubre de 2014

Desconocidos.

Hacía días que no veía a Luisa, la última pelea nos hizo darnos cuenta que algo ya estaba roto entre los dos, al principio es difícil creer, una relación tan fuerte se desvaneció como si todo lo pasado no importara. Uno piensa que los finales deben de ser largos y dolorosos para compensar los tiempos de alegría, pero la verdad es que nuestro final fue igual de espontáneo que nuestro inicio. Ya ambos estamos tomando rumbo, cada uno va forjando su vida y ninguno de los dos tiene planes para el otro.

Toqué el timbre a eso de las dos de la tarde, le prometí a Luisa pasar por mis cosas después del trabajo. Tuve que llamar dos veces más,  nadie abría, tiempo después escuché pasos acercándose a la puerta, me abrió su amiga Rosario, la reconocí fácilmente aunque era la primera vez que nos presentamos. Luisa me habló en varias ocasiones de la gran mujer que era él, así que no se me dificultó identificar al único transexual que pretende ser la roomie de mi exnovia.

Rosario me recibió con una ligera sonrisa, ella sabía de la situación y no quiso entrometerse, yo le contesté el saludo pero ella se adelantó hacía el corredor y me pidió que cerrara la puerta, accedí sin prisa y luego apresuré el paso para alcanzarla, no pude evitar ver su torneada figura, tenía un culo gordo y bien formado que lograba presumir con la sutileza de su cadencia al caminar, su falda roja hacía resaltar el color trigueño de sus piernas, aquella visión me dejó verla como una mujer, sentimiento extraño que sigo sin poder explicar del todo.

Ese departamento siempre fue de mi agrado, era muy espacioso, un gran ventanal lograba iluminarlo todo, especialmente en verano. Rosario me invito a tomar asiento en la sala, noté que su entallada blusa hacía resaltar sus grandes y duros senos. Entre su escote sobresalía un detalle color rosado de su sostén, ella se dio cuenta de mi distracción, me dirigió una mirada como la que una mujer madura le hace a un adolescente ante la excitación del ingenuo. No pude hacer más que darle las gracias y sentarme en el sofá, ella me explicó que Luisa había salido para comprar una caja más grande, pues mis pertenencias no cabían donde las puso.

Pasaron varios minutos y el silencio se apropió del departamento, de vez en cuando Rosario salía de su habitación para tomar algo de la cocina y volvía a desaparecer, en cada ocasión cuando ella pasaba, me miraba y me hacía una mueca de coquetería con sus labios.

El aburrimiento me hizo fantasear con Rosario, con su enorme culo hipnotizante al caminar, sus tremendas tetas capaces de acurrucar a un desvalido, y sus labios como gajos cítricos que al combinarse con sus ojos pardos seguro me harían una buena felación.

Las ganas de tener sexo se me escurren hasta el hueso, me levanto de mi lugar y me decido a ir al cuarto de Rosario, los nervios me enjuagan las manos. Estoy a punto de llamar a su puerta, pero el miedo me detiene, me dice que soy un imbécil y que no voy a lograr enfrentarme al resto, su carne, pues ella no deja de ser él. Y cuando levanto el puño para tocar la puerta el sonido de unas llaves me distrae, no logro reaccionar lo suficiente para detener mi movimiento y rozo la puerta. Luisa llega y casi al mismo tiempo Rosario sale de su habitación, y ahí estoy yo, un ridículo entre dos mujeres, que no sabe qué hacer ni decir. Luisa me mira inquisitiva, pero antes de que logre decir algo Rosario se le adelanta: Qué bueno que llegas, aquí el joven ya se está aburriendo. Luisa no habla, me muestra la caja y me hace una señal para que la acompañe, entramos a la recámara principal y veo mis cosas sobre su cama, la ayudo a guardarlas en la caja.

No hicimos una despedida larga, puse la caja debajo de mi brazo izquierdo y  abracé a Luisa con el derecho, a nuestro tacto pude sentir la belleza de su cuerpo y el olor tan fresco de su cabello, cerré los ojos, disfruté nuestro adiós como lo único que nos quedaba, le di las gracias y no la miré de nuevo. Salgo del cuarto y  camino hacia la puerta, Rosario está en la cocina, me mira, aprieta los labios y me hace un ademán con su mano derecha simulando un teléfono, yo la ignoro, mi boca tiene un sabor amargo como si supiera que ya no hay nada de que hablar. Ahora Luisa y yo tenemos la misma relación que la de un par de desconocidos, cierro la puerta del departamento, camino por la calle, no tengo ganas de volver a verlas.

5 de octubre de 2014

Calle # 6

Observación:

Con más de 22 millones de individuos, el  concreto sigue resguardando los pasos del ciudadano, que algún día verá de nuevo entre las calles a un ser conocido.  

27 de septiembre de 2014

19 de septiembre de 2014

Ausencia.

Aquí te entrego noche,
cada caña de mano cortada
a cambio de no vivir muerte
por su maldita ausencia. 

Yo soy ese desprevenido,
ingenuo mal vestido,
que busca su mirada bronca
entre la negra rama.

Soy del feo la presencia
de mirada ladrona, amarga,
que sin ser soy, que sin decir pide
labios negros de piel,
pies recios de campo.




16 de septiembre de 2014

Lectura #11 “Kitchen” Banana Yoshimoto



1001 libros que leer antes de morir.
Número en la lista: 819

Leo con ansia cada uno de mis libros, este año han sido más volúmenes que varios años anteriores, mis inquietudes me quitan el sueño, me arrebatan la paciencia, sobre mi futuro, progreso, madures, vida. Cada día cuestiono mi camino y la velocidad del paso, qué hacer en qué situación, cómo pensar, cómo actuar.

Kitchen termina en una estación de metrobús, esperando a una persona, con la prisa de decir adiós a un libro muy sincero y transparente, aquí, poco antes de ser las cinco p.m. de un miércoles tengo que dudar de mi madurez y esfuerzo como profesional. Una niña escribió una novela con la fuerza de su juventud pero con la paciencia de un observador, dando gracias al  mundo con la promesa de volver más fuerte, más precisa y dedicada.

Así que hoy es tiempo de ver mejor, de tomarse todo esto con la seriedad que el arte y la vida exige, pues se vive una vez, y nunca vamos a ser tan jóvenes.

“-Pues sí, pero una persona tiene que estar completamente desesperada una vez en su vida y, entonces, sabe a qué cosas de sí misma no puede renunciar. Si no, llegará a la madurez sin saber qué es realmente lo importante.”

“-Son dolorosas tanto las despedida como la muerte. Pero un amor del que no se piense que será el último no llega a ser ni un simple pasatiempo para una mujer-”

“Conquistar y crecer: creo que estas dos acciones junto con todas sus esperanzas y potencialidades, son cualidades del alma del individuo.”

3 de septiembre de 2014

Talleres en La Quiñonera.

Hola!! Les comparto mi emoción, pues en el mes de octubre voy a impartir el taller “Iniciación a la actividad fotográfica” donde se van a estudiar de manera intensiva las principales herramientas para que el alumno se inmiscuya en el arte de la fotografía por medio de los conocimientos básicos de historia, iluminación, formatos y procesos, y técnica fotográfica.


Aquí los links correspondientes:

La Quiñonera:



Articuladora cultural del sur:


Gracias, y recuerda que siempre es lindo saber de ti. 

Breves de septiembre:


   De la apariencia.

Hoy que la vi caminar, admito, que las rubias hipnotizan,
y a su vez reafirmo, que las morenas, belleza incalculable relumbran.

   De la verdad.

Hoy por la noche durante mi viaje por el colectivo, un hombre carga mirada melancólica, con aparente oficio de pintor, presiona en su mano izquierda, manchada de blanco, el libro “De la verdad” de San Anselmo.

  Del acercamiento.

 -Es muy bonita ¿es tu bebe?
-Sí-
-Entonces el que está allá es tu esposo
- Sí-
- Con permiso…

26 de agosto de 2014

Lectura #10 “La caída de la casa Usher” Edgar Allan Poe

1001 libros que leer antes de morir.
Número en la lista: 91

Cada vez que leo esta lista estoy un poco más inconforme, no entiendo la razón del porqué no se agregó el libro de Narraciones  extraordinarias de Poe y en vez de eso se agregaron solo dos cuentos, pero bueno.

Hace pocos días fui a una librería en busca de mi próxima víctima, el problema es que ninguno de los dos libros que buscaba estaba disponible, así que caí en la crisis de tener muchos libros a mi vista y no saber cuál seleccionar, para mí es una crisis pues sufro de ansiedad, esto me permite hacer tareas tediosas y repetitivas o leer como obseso sin cansarme, pero también cargo con la maldición de entrar en conflictos relacionados con la practicidad de las cosas. Actualmente tales situaciones ansiosas se han reducido de manara exponencial, en tiempos anteriores un ataque de estos me arruinaba todo un día y podía causar daños emocionales a mi alrededor, pero hoy en día, cuando ya se cómo controlarlo, solo me suceden cosas como indecisiones sobre qué dulces o libros comprar, o tener que reflexionar si quiero asistir a una fiesta o no, decisiones que a muchos se les hace fácil tomar, pero para mí se convierten en varios minutos de meditación.

Regresando a temas no ansiosos, debo declarar mi ignorancia ante Poe, nunca antes lo había leído, y debo de admitir que me siento ridículo, lo digo porque todos leen a este gran autor cuando son unos adolescentes incomprendidos, cuando se hacen los intelectuales seudo bachilleres y en tiempos así, la verdad es que yo siempre me resistí a los autores populares, y resulta que la consecuencia es evidente, me quedo fuera de la plática, pero no me importa, y eso es porque actualmente puedo leer a autores como él sin ser un oscuro atormentado, sino como una persona que aunque se deja llevar por su narrativa, también puede apreciar las delicadezas del lenguaje y el contexto en el que se escribió, incluso llegué a imaginar que Poe tiene una narrativa muy cercana a la del periodismo, quizá es una idea y nada más.

Me impresiona mucho este autor, su prosa formal y directa,  me sorprende la importancia que tiene como escritor y como pionero del cuento, y por supuesto como el padre del género policíaco e imagino yo, que me seguiré sorprendiendo con forme lo descubra.

Sin más que agregar aquí algo del cuento:


“Me moriré – dijo-, tengo que morir de esta deplorable locura. Así, así, y no de otra manera moriré. Me asustan los acontecimientos futuros, no por ellos mismos, sino por sus resultados. Tiemblo al pensar en los efectos que cualquier incidente, aun el más trivial, pueda causar en esta intolerable agitación de mi alma. No tengo, en realidad, horror al peligro, sino a su absoluto efecto: el terror. “

25 de agosto de 2014

Polyforum Siqueiros. La obra completa del artista completo.

México, D.F.
Julio 2014

Un pie en la calle. # 1

Llego a eso de las dos de la tarde a la estación del metrobús Polyforum, obviamente voy acompañado, eso de viajar solo por la ciudad se lo dejo a los taciturnos. Ya con pie en la calle camino con mi acompañante, nuestro objetivo, el de reconocer el mural más grande del mundo hecho por David Alfaro Siqueiros,  “La Marcha de la Humanidad en la Tierra y hacia el Cosmos. Miseria y Ciencia.”

                             

Pero vamos por partes. Cuando cruzamos Insurgentes Sur nos enfrentamos con la primera sorpresa, un primer mural, “Homenaje al cincuentenario del movimiento muralista mexicano”, pieza cubierta de chatarra que abraza a los cinco – con Siqueiros escondido como el sexto- que dieron vida al muralismo, Rivera, Orozco, Posada, Méndez y por supuesto  Murillo  “Dr. Atl” el genio que le dio clase a los genios.

                 

Así que una vez que encontramos tal pieza frente a nosotros, lo único que me quedaba era ponerme a trabajar, saqué mi cámara y mi libreta, comencé con mis notas y con mis tomas, fue extraño, no había nadie mirando, solo éramos dos curiosos, un tercero se acercó, le llamó la atención mi atención hacia el mural, así que empezó a mirar también, pero lo perdimos rápido, sólo estaba de paso.

                              

Se puede decir que en esta visita hubo choques de emoción, uno cada vez más violento que el anterior. El segundo impacto fue al rodear el Polyforum, doce murales, doce, cada uno con un simbolismo en particular, abarcando los temas del arte, la cultura y el progreso de la sociedad humana. A cada paso la cabeza pesa, no se puede dejar de mirar estos monumentos e incluso se hace evidente el daño por los años, Siqueiros los hizo con gran calidad y maestría para que perduraran, pero ni él pudo con el tiempo. La pintura se ve desgastada por la humedad y la luz, el oxido y la suciedad también invaden el espacio, y el daño más grande es el de la soledad, pues no hay nadie, nadie mira, todos pasan, como que trabajan  y no se dan un tiempo para admirar el lugar. Tristemente esto es lo que más daño le hace.

                                                  

La puerta principal está junto al restaurante, hay más gente ahí que en todo el Polyforum, entramos sin dificultad, un guardia nos recibe y nos da las indicaciones básicas, no flash, no mochilas. En la planta baja se encuentra la galería donde se presentan las exposiciones temporales, también está la tienda, en ella venden recuerdos, artículos de diseño, estampados y ropa. El guardia nos indica la escalera de caracol, toda muy sencilla y con esa peculiar belleza de la arquitectura de los sesenta. Subimos con cautela, todo está muy oscuro, el primer vistazo a la “Marcha de la humanidad…” te lo dan unas colosales manos, no hay forma de separar la representación de las manos y Siqueiros, son uno mismo.

Ya estamos dentro, el espectáculo comienza, una gran bóveda con un mural escultórico-pictórico. Color y fuerza, oscuridad, progreso, astros, tecnología, decadencia, sociedad, conocimiento, un sinfín de reflexiones en el mural más grande del mundo, y solo había otros dos visitantes estudiando la ineficiente aplicación interactiva sobre la vida del artista y su mecenas, no había nadie mirando, no había nadie intentando razonar el porqué de tanto esfuerzo reunido en un solo lugar, solo sillas vacías.

                  

La luz es tenue, te obliga a desplazarte, te acercas para mirar el detalle y te alejas para ver cada sección, en cada mirada pareciera que la pintura se mueve, no es lo mismo mirarlo de frente que de costado. Me comienza a doler el cuello, nuestra mirada siempre arriba intentando descifrar todo, el color, los conceptos, las formas, pero no hay manera, no se puede alcanzar a entender el conocimiento y estudio del artista en solo sesenta minutos, y es ahí cuando me doy cuenta de que me hace falta mucho por recorrer, miles de kilómetros de vida y maduración para ser realmente un profesional, impecable. 

Se acaba la visita, una última mirada al recinto antes de despedirnos de este gigante solitario, me pregunto en qué momento fue que le dimos la espalda a este lugar, será por nuestra educación, por egoísmo o ignorancia, el problema radica que no deja de ser nuestra culpa, que no hay pretexto para que la gente pase junto a el y no mire, aunque sea un segundo, no hay pretexto para no ser cómplice de tan imponente monumento del arte y  la cultura perteneciente de nuestro país. Ahora queda en responsabilidad de cada uno, decidir si de vez en cuando lo vamos a saludar y le damos vida de la única forma que existe, observando.   

                 

19 de julio de 2014

Hambre.

¿Cómo que por qué hago lo que hago aunque no me paguen? ¿Qué por qué hago fotografía y narrativa? ¿Qué es lo qué quiere que responda la muy zorra? Lo peor de todo es que es mexicana y está en mi cama, mi nación no merece ridículas como ella. ¿No le basta con tener un palo? ¿También quiere que le de mis razones de vivir? Que estupidez, todas quieren que responda algo, todas quieren verme radiante y forrado de dinero, pero así no es la cosa. ¿Para qué ser feliz en el arte si se puede sufrir? Si yo fuera feliz con mis letras y con mi fotografía por la calle irían gritando: Mira ahí va el impresionista, con sus cuadros grandes y luminosos. Basura. Eso no es más que basura, ¿y la oscuridad cuando?, la incomodidad, el miedo, el rencor, la responsabilidad y conciencia de saber que este mundo no es más que un lugar donde vivir y nos toca hacer eso, vivir,  y “que la vida es sufrimiento”, las nobles verdades no las invente yo.

Que perra, toda cómoda con  su cigarro en la mano y su labial de puta, pregunta sobre el futuro de mi vida. La muerte, pues qué más, la muerte es el futuro de mi vida y punto, eso no se discute, no hay a donde ir, la vida es para reventar y el presente para crear y terminar con dolor de manos y rodillas al final del día. Qué si yo quiero caminar por la calle, beber café, leer y tener hambre de saber, yo sí he vivido y no a través del ojo de una aguja.

Y entonces estoy muy cansado para decirle que se marche, que se vaya con su esposo cuarentón con panza de veinte kilos, que me deje en paz a mí y a mi juventud, que se deje de bastardeces, que ya no busque pretextos para que la embarace y empiece a vivir  su vida, porque más de uno se esconde entre miedos, sufrimientos, responsabilidades y sueños ajenos para no afrontar lo que les toca, lo que quieren realmente hacer. Les da miedo ser ellos, y por eso llegan y lo joden a uno. Ya me cansé, mañana otro palo y que se largue de mi casa.   

18 de julio de 2014

Francia & México.


En diciembre pasado (2013) me puse en contacto con Emilie Hallard pues buscaba colaboradores para su proyecto fotográfico Les corps incorruptibles –Los cuerpos incorruptibles-, trabajo donde ella retrata cuerpos desnudos en su espacio cotidiano para revelar su carácter identitario. Para enero ella y su compañero Flo ya tocaban territorio mexicano y para inicio de febrero se concreto la cita para visitar mi hogar.


Después de pasar por ellos a una estación del metro, Emilie, Flo y yo tomamos un café en una tienda no muy lejos de casa, ahí platicamos de nuestra vida en general, una vez que se amenizó el ambiente llegamos a casa y Emilie se puso a hacer lo que sabe hacer, tomar fotografías.


Para este presente agradezco el tiempo y la platica que tuvimos aquel día, aprendí mucho y me divertí mucho, les dejo los links correspondientes para que conozcan el trabajo de Emilie Hallard y le den un like a su fan page y por supuesto vean las imágenes que tomo aquí en México.

Web: Les corps incorruptibles
Fan page: Les corps incorruptibles Facebook.

16 de julio de 2014

Calle # 5

Observación:

Gobierno. Eres como una mentira, una gran mentira que se alimenta de los que apenas y saben leer, de los que creen que saben leer. Una desbordante mentira que esconde detrás de sí una aguda y rechinante verdad que en las calles se refleja como espejo de obsidiana.


15 de julio de 2014

El conejo.

El conejo está muerto. Nació triste y se murió.

Con los ojos blancos, las patas chuecas y la cola sin pelo, el conejo ya no quiso vivir.
La abuela lo echó a la basura, como sino sirviera, como si fuera papel. Hijo sin piel,  fervoroso sin dios. ¿Por qué te fuiste sin avisar? No dejaste de comer, no llorabas, no te agusanabas, simplemente te moriste. ¡Pinche conejo! Nunca me dejaste tu nariz tocar. Te odio por morder mi labio, por destruir tu nido, por ser un pinche conejo sin amo ni razón.

Con las orejas rotas, los ojos salidos y la sangre molida, te moriste. Papá no me dejo enterrarte, mamá no me dejo tocarte y mi hermano se burló por las lagrimas que te derramé. Aquella tarde eché a correr cuando te pusieron en una bolsa, pateé al perro, le escupí a la puerta y no regresé hasta al anochecer. Y cuando por fin me pude recostar en la cama, no parabas de gemir, de retorcerte, de agusanarte entre la basura solo para no dejarme dormir. Bastardo. Ni entre la mierda me pediste ayuda.  

Me alegra ya no verte, que bueno que te moriste, ya no tengo que alimentarte, limpiarte, ni contarte esos estúpidos cuentos antes de dormir, ninguno, ni siquiera el del Escarabajo en la montaña, aquel que escuchabas con tanta atención.

Se acabaron los arrullos, las canciones, las preocupaciones. Pinche conejo, tan solo nació triste y se murió.


9 de julio de 2014

Calle # 4

Observación:


Lagunilla. Entre calles que no esconden su edad, él camina con cadencia placentera al escuchar entre ensordecedores tumultos guarrerías y piropos de los menos. Él es la reina del barrio, donde lo único natural es su actitud. 

25 de junio de 2014

Calle # 3

Observación:


El ciego camina entre olores de abandono, exagera sus movimientos  para robar la mirada de los que sí pueden, una moneda, el pretexto.

22 de junio de 2014

Calle # 1

Observación:

Con el menudo empeño de seguir satisfaciendo sus necesidades, aquella hembra seduce hombres de bajo autoestima que buscan desahogar su canario. Ella logró la adaptación en el monstruo urbano.

16 de junio de 2014

Caña negra.

Tú y yo haciendo el amor mientras la abuela moría. La vieja agonizó de rabia con la mandíbula frenada a romper los dientes, no dejó que nadie se acercara a la casa, ni los que se decían buenos. La muy cabrona no se desplomó hasta que se paró la balacera. No la tumbó el narco, fue su hora y nada más.
Estaba muy excitado aquella tarde. Tú ahí quieta mirándome mientras clareaba el día. Tu sabor a tabaco inundaba el cañaveral, y tu piel de café se fundía con la tierra. Madre de Dios me encanta penetrarte, oler despacio tu crespa cabellera, libar tus pezones. No me arrepiento de mi maldita ausencia. ¡Carajo abuela! ¿Qué pensaba usted? Por qué no gritó a mi tío o al hermano Felipe, yo estaba muy sordo, pero esos dos ni novia tienen. Carajo vieja, sino fuera pecado pensaría más en usted que en  Dios. Un rezo cada madrugada por tan dichosa vida que nos regaló. Que la cobija, la comida y los estudios, sobre todo los estudios. El campo no es el mismo después de la universidad. Nunca nada es lo mismo.
Recuerdo la primera vez que nos templamos, tuve tremenda erección con solo ver tu perfecta cintura, me reventaba el pantalón al saborearme tus labios gruesos. Tu culo terso. Pero todo se quema cuando las sombras aparecen, asquerosos alientos alcohólicos que pudren todo a su paso, braman y matan sin alma en su corazón, sin pudor en su sangre. De noche cuando despierto, me siento en la cama y  lloro, me quedo quieto, rabioso de amargura maldigo el veneno que se adueñó de nuestro hogar. Qué me pasa. Me hierve la sangre. Te quiero hacer feliz, pero el miedo es fuerte y ya no quiero vivir en éste lugar.
No paro de pensar en ese día. La abuela estaba paranoica, decía que escuchaba llegar los balazos. Yo no oí nada. Me mirabas como con ganas y decidí escapar contigo. La abandoné como si fuera mi perro. Escuché leves gritos pero los quise ignorar, me sentía  como canario alborotado volando entre tus faldas, acariciándote las nalgas. Estabas tan húmeda. Giganta coqueta borrabas mis pensamientos, vaciabas mi soledad. No sé cuanto tardamos, fue demasiado eso es seguro, a nuestra llegada ya todos lloraban. El hermano Felipe toma la escopeta y le destroza el cráneo a un borrego que se desangraba. Felipe me miró con desprecio, yo era el más cercano y me fui, debí defender a la familia y no lo hice. Fue la vieja sola quien los espantó. A ella ni un tiro la rozó, se quedó recargada en el corral de los marranos, le ganó el cansancio y luego la muerte. Nos venían a robar, tenemos poco, pero siempre poco es mejor que nada. También están las niñas. Pendejos si tocan a una de las muchachas, no salen vivos del pueblo.
Tardé una semana en tirar lágrima por la vieja, ahora no puedo parar, tengo las manos sucias de culpa y tristeza. Te extraño tanto vieja. Y ahora estás tú, me carcome el miedo al dejarte sola. Miedo al corazón parpadear y que las sombras te borren la sonrisa. Son varias las imaginaciones que ésta guerra me vendió, no quiero despertar de mañana y ver nuestra caña arder, toda negra y ceniza como la existencia de los malqueridos que nuestra tierra cosechó.

¡Tata perdone! Quiero ser de nuevo como aquel amante del grosero amor, sin recelo ni yerro, borracho de mi hembra, y adolorido por el sol. 

Gaceta Tijera. La Guerra. (pag. 12)

3 de junio de 2014

7 de mayo de 2014

Zaidee & Isa

En estos tiempos de mucho movimiento laboral estoy muy feliz por el hecho de que la actriz Zaidee Morlán me llamara para tomar unas fotografías para una de sus audiciones. Aquí un par de los resultados.






Agradezco a cada uno de los que apoyaron en el detrás de cámara.  

3 de mayo de 2014

Foro Canadá

Hace unos días me llamaron de TV UNAM para participar como elenco de una producción privada para un museo costarricense, aquí les dejo un par de fotografías solo por el mero gusto de compartir.



17 de abril de 2014

Gaceta Tijera & Isa Gómez

En las andadas.

Me da gusto compartir con ustedes una publicación digital en la que participo como escritor y fotógrafo. El proyecto se llama Gaceta Tijera en su versión digital, y el tema de la publicación es la Guerra.

Mi trabajo literario se llama Caña negra y el fotográfico se llama Negra y ceniza. Dejo aquí el link correspondiente y le doy un especial agradecimiento a Ingrid Menocal por ser tan paciente y platicadora.

Gracias y recuerda que siempre es lindo saber de ti.

Link:  Gaceta Tíjera  (pag. 12) 

Los dueños.

Eres ángel, eres viento
entre pasos nuestro aliento.

Somos amantes de tierra,
hijos de arte y guerra

Dueños de sueño y paz.

1 de abril de 2014

Lectura #9 “María” Jorge Isaacs

1001 libros que leer antes de morir.
Número en la lista: 132

Han pasado siete meses desde mi ultimo libro de la lista, otros títulos más apegados a mis intereses profesionales han tenido prioridad sobre ésta, lo cual no quiere decir que planeo abandonarla, solo ha sido retrasada.

María es un libro muy importante para Colombia y para la novela latinoamericana, y eso queda más que claro cuando uno logra identificar la influencia que tiene sobre escritores como Rómulo Gallegos y sus descripciones geográficas y en las descripciones  físicas de sus personajes.

En María brota de cada hoja el romanticismo que tanto le criticaron al autor por ser considerado alguien apegado a una corriente pasada de moda y obsoleta, pero bien el se defendió diciendo ¡Quién que es no es un romántico!

En este libro hay dos cosas que me agradaron mucho, aunque a decir verdad hubo muchas, tales como la fusión de la castidad y el erotismo, sus descripciones geográficas, las relaciones sociales, el lenguaje, las castas e incluso el sutil machismo que nos permite acercarnos de manera más intima con la época en la que se vive. Pero lo qué más me gustó por su carácter y fuerza literaria es la primera parte, dotada de tan solo cinco párrafos, describe de manera cruda y precisa el recuerdo del momento en que el protagonista es obligado a ser adulto y a separarse de su familia para completar sus estudios. Un inicio tan fuerte que te engancha pero que a su vez te obliga a preguntarte si todo el libro mantendrá el mismo carácter, cosa que obviamente no sucede por sus asensos y descensos en la narración. Pero con este inicio Isaacs levanta la mano y  deja en claro a todo mundo su bandera al gritar ¡Soy un romántico!

La segunda imagen que me agradó mucho fue una historia anexa a la novela, describe como fue que Nay, una princesa africana termina de esclava y después de sirvienta de la familia del protagonista, situación que parece fantasiosa pero que está más cercana a la realidad de lo que aparenta.

Muchas enseñanzas literarias nos deja esta novela que sin duda hay que leer si de Latinoamérica se trata.

Dando por terminado mis breves comentarios, les dejo algunas frases de la novela que nos regala de manera muy interesante Jorge Isaacs.   

“Las grandes bellezas de la creación no pueden a un tiempo ser vistas y cantadas; es necesario que vuelvan al alma, empalidecidas por la memoria fiel”


“La naturaleza es la más amorosa de las madres cuando el dolor se ha adueñado de nuestra lama; y si la felicidad nos acaricia, ella nos sonríe”.

31 de enero de 2014

Del andar.

Cuando uno en su andar se topa con una singular belleza pero el ambiente obstaculiza tan fina visión, es inevitable buscar el mínimo reflejo para poder pensar alguna admiración. 

20 de enero de 2014

Aquellos objetos.

2a edición.
I
Ruego tierna dama seas la dueña de mi alma, un objeto, tremendo animal incorrecto, sediento de esa piel mascabada que altera todo en su presencia con hondura y demencia, cada cuenca y ornamento de este perro purulento de veneno y agonía. Se tú la que me trate como polvo, de ese lastre que vive de tus pies el maltrato y cede a tu caminar, tarado por el aroma, perdido por el mirar.

II
No es el gallo cantador, el petirrojo, ni la perica, somos los dos, es ella que grita:  
-¡Rápido! ¡Más fuerte! ¡Lastima!-. Un minuto más en el suelo es sufrimiento, vamos ahora al cuarto del dueño, escupamos su escritorio, denigremos su ropero, no sabrá qué fue todo este tormento. Es infinito este suicidio, muerte tras muerte la sangre evapora, falta poco para que termine la hora, ¡ya no hay tiempo! otro día comenzó. ¡Joder! que el año nuevo no llegue, y a ninguno de los dos la muerte degüelle. Por tanto placer, por tanto repentísimo, negociamos otro matutino. 

III
Esa noche, caminantes y difuntos de sus bocas dudarán:
 -¿Son dos humanos aquellos?  Sacos de carne y nervios, ciegos a los sufrimientos, indiferentes a los ajenos. Par que se abandona a los excesos, bestias matinales, meridianas y sonámbulas ¿no se les disuelven los pensamientos?, ¿no morirán deshidratados? o de ardores y temblores ¿no se quejan los bastardos? Ojala ya estén secos los malditos objetos-.      

IV

Es un muerto este anhelante, una nada pero existente, gozoso de tus sábanas sucias, llenas por las mañanas de los gemidos de la brisa, manchadas por agua de rosas de tu perla moza. 

Entradas Destacadas...