19 de noviembre de 2015

Testigos.

Estar enferma le ha dado un umbral distinto, un perspectiva, creo, más clara. A veces cuando estamos más callados, ella se pone sincera y comienza a hablar de cómo fue perder a su madre o lo que amaba tanto de bailar.

Su madre tenía problemas en los pulmones, fumadora, murió durante una operación por paro cardiaco. Hay un retrato de ella en el departamento, está colgado a la entrada de la cocina, lo descubrí la primera vez que me paré por allí para ir a comer. Ayer encontré una libreta con apuntes de filosofía entre sus libros, también es de su madre, tiene un forro de piel roja, hojas amarillentas a raya azul, todos los apuntes están organizados de una manera muy pulcra en letra cursiva, la guarda tiene una nota: "Te dejo algo que mi corazón no te puede dar. Santiago"

Santiago y la señora nunca concluyeron algo, se conocieron en Guadalajara durante su servicio social en una biblioteca pública, él es historiador, tanta calentura e inexperiencia les trajo mucho dolor, y a los pocos años los obligó a separarse, como esas veces que sabes que lo estás haciendo mal pero no conoces otra forma y no te detienes hasta romperlo. En el funeral él apareció de nuevo, llevó flores y su pesar, después de tantos años, ella seguía metida en su cabeza.

2 de noviembre de 2015

3 x 1



A Karla le gusta robar en la tienda, siente un no sé qué que la emociona. La cosa ya es fácil para ella. Entra directo al pasillo de lado izquierdo para que la cámara no registre bien su perfil, uno de los espejos está en la esquina derecha del refrigerador y los otros dos a cada lado del mostrador, camina entre las frituras escogiendo lo que tiene más azúcar. De cada tres productos que toma, dos terminan en el fondo de su mochila, lo más difícil son los chocolates junto a la caja, también los más divertidos, su tío El Pájaro le enseñó algunos trucos con las manos, los aplica bien desde que su papá está en la cárcel, a veces sólo roba algunas latas de lo que sea, si come durante tres días las mismas porquerías después anda que le duele la panza o hasta con diarrea.

Los viernes son de fiesta, escote y  falda,  lleva a dos de sus amigos a la tienda, ellos roban alcohol y chuchearías, ella se da unos besos con el tendero hasta que al muchacho se le pone dura, luego lo deja ahí, caliente y en mero asalto.  

Estudiamos en el mismo bachillerato así la conocí, la última vez que nos vimos me fue a visitar a una clase “¡Isa estoy embarazada! ¡Es tuyo!” gritó desde fuera del salón, yo me disculpé con la profesora y salí de la clase, se empezó a reír cuando la cagué por andar con esas tonterías, ella estaba muy feliz, me contó que se había enrolado con un policía federal: “Tiene treinta y me junto con él esta semana, me va ayudar con lo de mi papá…” Fue de las últimas cosas que le escuché, luego cada quien agarró rumbo. Espero que su papá valiera tanto la pena.

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