10 de abril de 2016

60 min.

El café no sabe mal pero no es lo que yo pedí.

La barista no me atiende bien. Me gustan sus pantalones apretados aunque está gorda.

Me entrega un vaso ligero y desechable con un americano. Le pedí un expreso.

Pago y me despido. Gracias. Ella alza las cejas sin decirme nada. Es atractiva su imbécil actitud.

Camino rápido. Tengo cinco minutos para regresar al edificio.

Es una hora de comida.

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